Mostrando entradas con la etiqueta expropiación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta expropiación. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de noviembre de 2010

Aunque la naturaleza se oponga, lucharán contra ella

 Venezuela se enfrenta a una crísis comercial y habitacional


Es cierto que debe existir un Estado regulador, pero también es cierto que él debe impulsar, estimular y apoyar los proyectos de desarrollo habitacional. Proyectos en construcción que en sus tres cuartas partes están en manos del sector privado y el Gobierno sólo entorpece.

El problema radica en la no-mediación por parte del gobierno con los inversores privados. Parece que el proyecto revolucionario se ha inyectado a sí mismo alguna sustancia que altera su sistema nervioso y como resultado estamos presenciando un colapso neurológico.

Si algún adepto al gobierno me refuta esta situación con cuentos al estilo de Hanzel y Gretel  puedo decirle que los hechos hablan por sí solo: el déficit habitacional en el país es de dos millones de unidades o dos mil unidades fuertes, como lo quieran llamar, representa una vasta cantidad de familias que no pueden acceder a una vida digna.

Artículo n°82 de la Constitución afirma que: “Toda persona tiene derecho a una vivienda adecuada, segura, cómoda, higiénica, con servicios básicos esenciales(…) El Estado dará prioridad a las familias y garantizará los medios para que éstas y especialmente las de escasos recursos, puedan acceder a las políticas sociales y al crédito para la construcción, adquisición o ampliación de viviendas”.

En la columna de Freddy Bernal de la semana pasada, el ex-alcalde de Caracas asegura que las medidas de expropiación tienen sentido, léase a continuación: garantizar la suprema felicidad social y afianzar la democracia protagónica y revolucionaria, donde el INDEPABIS, soviets comunales, digo comunas, digo consejos comunales y una Fuerza Armada a diestra exclusiva del Gobierno (FANB) velarán por la culminación de las obras, comentó el Min-Vivienda, Ricardo Molina.

Sin embargo la realidad es ésta, en el sector de la Candelaria rechazan expropiación del Sambil, despojo por decreto de adquisición forzosa, léase forzosa con mayúsculas y negritas. Es decir, los ciudadanos quedan excluidos a la hora de tomar decisiones; el sector privado se amilana; el desempleo se acrecienta y la incertidumbre nos fatiga.

En conclusión, el acceso a servicios básicos y a derechos fundamentales estipulados por la ley se encuentra turbio, oscuro, azorado. Los ciudadanos eligen trabajo, vivienda, servicios; no más trabas.


Adrián Pierral

Followers